Acuerdos Artemisa - Cantineoqueteveonews

Los Acuerdos Artemisa llevan a un siguiente nivel la exploración de nuestro satélite natural. Si bien para 2024, la NASA proyecta colocar de nuevo astronautas en su superficie, la misión introducirá un nuevo concepto. Se trata del primer intento de organizar la explotación comercial de recursos lunares.

Jim Bridenstine, administrador de la NASA, describió los acuerdos como un logro común de la humanidad. Según sus palabras la intención es “crear un ambiente seguro y transparente”. Seguridad y transparencia que facilitaría “la exploración, la ciencia y las actividades comerciales para el disfrute de toda la humanidad”.

 Los Acuerdos Artemisa

Los Acuerdos Artemisa parten del Tratado del Espacio Exterior. (OST, por sus siglas en inglés). Este tratado promulgado en 1967 representa el marco jurídico básico del derecho internacional del espacio. Los acuerdos en cuestión recogen esos principios. Con ellos, proponen el uso pacífico y transparente de las operaciones que deseen realizar gobiernos y compañías privadas en la Luna.

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El documento también estipula la necesidad de crear estándares para prestarse ayuda mutua en caso de emergencia y en los hallazgos científicos que ahí se logren.

Zonas seguras

Además de proponer normas de comportamiento, los Acuerdos Artemisa también se refieren a un aspecto no mencionado en el OST. Esto es, la extracción de recursos del suelo lunar. También habla de realizar operaciones que no generen conflictos, y “evitar interferencias dañinas”, para lo cual propone unas “zonas seguras”.

La idea de las zonas seguras va en línea con una orden ejecutiva que la Casa Blanca expidió en abril. Allí se afirma que los EE.UU. “deben tener el derecho de participar en la exploración, recuperación y uso de los recursos del espacio exterior”.

La orden sostiene que EE.UU. “no ve el espacio exterior como un bien común global”. Por consiguiente anima a que se haga un uso público y privado de los recursos espaciales.

Otro Irak en la luna

Bajo esta perspectiva, los acuerdos toman otro cariz que hace sospechar la operación de un plan de colonialismo lunar. Así lo considera Dmitry Rogozin, director de Roscosmos, la agencia espacial rusa. “El principio de invasión es el mismo, ya sea en la Luna o en Irak”, expresó Rogozin. Y añadió que de estos Acuerdos Artemisa solo saldrá un nuevo “Irak o Afganistán”.

Las ambiciones del proyecto espacial y los intereses encontrados despliegan un escenario difícil para concretar la misión. Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, dijo que los acuerdos necesitarán “un análisis exhaustivo desde la perspectiva del derecho internacional existente”.

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Michelle Hanlon, codirectora del Programa de leyes espaciales de la Universidad Mississippi prevé dificultades en la operatividad de los acuerdos. “Va a haber mucho conflicto en la interpretación que EE.UU. haga del OST”. Exigirá un enorme trabajo legal “justificar que pueden extraer recursos de la Luna”, dice Hanlon.

Propiedades en la Luna

Según explica Hanlon, el OST dice claramente que ningún país podrá apropiarse de territorios en el espacio. Pero no dice nada respecto al uso de recursos extraídos en el espacio. “Tanto EE.UU. como Rusia crearon el precedente de que puedes tomar cosas de la Luna y reclamarlas como propias”.

La experta considera que las zonas seguras que plantean los Acuerdos Artemisa reclaman propiedad. “Es una forma de decir ‘no te puedes acercar tanto a mi’».