Meghan Merkle Disney elefantes - Cantineoqueteveonews

Muchos pensaron que el portazo que Meghan Markle, la duquesa de Sussex ahora en manos de Disney, le dio a la realeza, la condenaría a una vida de plebeyos, pero se las arregló para volver con el Magic Kingdom.

Una existencia limitada, a veces sometida a trabajos duros, no estaba entre los  planes de la ex actriz. Desconcertados algunos cronistas y ciertos tabloides especularon sobre la intrépida decisión del príncipe Harry de Gran Bretaña y de su pareja.

El cuento de hadas de Meghan Markle que comenzó en  noviembre de 2017 apenas duró dos años. Ni la Casa Real Británica pudo explicar cómo dos de sus miembros que disfrutaban una historia de fantasía tipo Disney iban a transitar por ahí con el resto de los mortales. Los duques de Sussex dijeron que planeaban establecerse entre el Reino Unido y Norteamérica, pero todos se preguntan de qué van a vivir la exactriz y el príncipe rebelde.

Para iniciar una nueva vida fuera del glamour y la realeza necesitaban ser económicamente independientes. La hasta hace algunas semanas duquesa de Sussex, Meghan Markle ya consiguió empleo. Regresó a lo que sabe hacer. Firmó un contrato con la compañía de entretenimiento Disney para ser narradora «en off» en una de sus producciones.

Meghan Markle trabaja en Disney

Los honorarios que Megahan Markle obtenga de su colaboración con la empresa Disney los destinará íntegramente a mundanos problemas africanos. Los recursos irán a la organización Elephants Without Borders (EWB), la cual se dedica a luchar contra la caza furtiva. Se trata de una institución caritativa dedicada a la conservación de la vida silvestre y los recursos naturales.

La EWB considera al elefante africano como un embajador de la conservación. Por ello conservacionistas denuncian que cada año se abate ilegalmente a unos 25.000 elefantes por el valioso marfil de sus colmillos.  El número de paquidermos víctimas de cazadores furtivos aumentó en tal proporción que 2010 superó la tasa reproductiva de la especie. Por ello y de no revertirse esa tendencia elefante africano se habrá extinguido para el año 2050.

El número de estos mamíferos ha disminuido en los últimos diez años en 50 por ciento. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), contabiliza una pérdida de más de 60 por ciento de sus ejemplares en el mundo.

La voz de los paquidermos

Defensores del turismo verde sostienen que muchas poblaciones de elefantes africanos además de ser pequeñas, están fragmentadas y no están bien protegidas. El fenómeno los convierte en una especie aún más vulnerable a la caza furtiva.  Solo el último siglo, las poblaciones de esta especie de mamíferos se redujeron de doce millones a tan solo 400.000 ejemplares, refiere un informe de La Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Mientras disminuye de manera alarmante la población de elefantes, la especie humana en el continente se multiplicó por diez, de 125 millones a 1225 millones, indicó la CITES.

Para evitar la incontenible extinción del majestuoso animal, el comercio internacional de marfil de elefante quedó prohibido por la CITES desde 1990. Sin embargo, existe una polémica en el continente africano acerca de si la prohibición debe mantenerse vigente. Alegan que no es necesario en aquellas poblaciones de elefantes saludables y sostenibles. Asimismo sostienen que  con el comercio de marfil se pueden generar fondos para su conservación.

Por lo pronto Meghan Markle prestará su voz para Disney en defensa de estos animales mientras que la pareja de futuros plebeyos continúa con su plan de negocios para mantenerse económicamente y no depender de la Corona británica.