Antivacunas y conspiracionistas - Cantineoqueteveonews

Cuando llegue la ansiada vacuna contra la pandemia del coronavirus, la humanidad podría sufrir un duro revés gracias a los antivacunas y conspiracionistas.

Las cartas están echadas y el fracaso de la cura contra el virus que azota al mundo es una posibilidad cierta. Si llega la vacuna millones de personas podrían negarse a ponérsela debido al pánico sembrado por una aterradora narrativa.

Ambos colectivos en el fondo parecen estar confabulados para alentar la pandemia. Los esfuerzos de la comunidad científica podrían resultar en vano, según se desprende de un artículo de la prestigiosa revista científica Nature.

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De acuerdo con la publicación, un estudio de las redes sociales muestra que la oposición a la vacuna es moderada. Sin embargo, los movimientos antivacunas y conspiracionistas tienden a crecer.  Por ello el trabajo de los científicos podría caer al abismo. Son los verdaderos verdugos de la red.

En las redes sociales suelen replicarse narrativas altisonantes que auguran el fin de la humanidad. El atrevimiento llega al extremo de asegurar que el fin de la vacuna anticoronavirus consiste en implantar un microchip.

De esa manera las potencias mundiales podrán controlar la voluntad de las personas. Aseguran que el propósito consiste en transformar a los seres humanos en unos autómatas.

Antivacunas y conspiracionistas en la red

Los colectivos afirmaron que una mujer falleció en el Reino Unido mientras le implantaban un microchip. El falso deceso se habría producido en el marco  de un ensayo clínico.

Asimismo los antivacunas y conspiracionistas promovieron una emotiva manifestación con pancartas en California. Los participantes mostraron su rechazo a la vacuna contra la pandemia.

Además YouTube eliminó un video donde se aseguraba sin evidencia ni fundamento una mortandad si la gente permitía vacunarse. La grabación logró recibir ocho millones de visitas.

Por lo pronto se desconoce cuántas personas podrían rechazar la vacuna. Para Neil Johnson, físico de la Universidad George Washington, la estrategia de antivacunas y conspiracionistas es efectiva y de amplio alcance.

Johnson, quien estudia las maniobras de estos grupos, teme que los esfuerzos de los científicos resulten minados. Señala que en Facebook disponen de una red de publicaciones.

Siembran pánico

De igual forma destaca que las páginas de los antivacunas y conspiacionistas son más modestas que otras que promueven la vacuna. Sin embargo, son más numerosas. Al final provocan más ruido y siembran pánico. La pandemia podría ser eterna a juicio de los expertos si las campañas de estos grupos horadan la mente de la población.

Por ello se teme que en los próximos años ambos colectivos podrían ganar terreno y defenestrar la comunidad provacuna. Así se expresa Heidi Larson, director de Vaccine Confidence Projet, grupo que estudia la confianza pública en las vacunas.

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Por ahora los mensajes en línea contra la vacuna crecen. Cada día se producen miles de enlaces en las redes sociales. En tal sentido, Buce Gellin, presidente de inmunización global del Instituto de Vacunas Sabin en Washington DC, dijo: “Necesitamos entender de qué se trata la conversación y el contenido sobre la lucha contra la vacunación que obliga a las personas a escucharlo y a compartirlo”.

El discurso de los grupos provacunas es sencillo: Las vacunas salvan vidas. No obstante, los antivacunas y conspiracionistas señalan que la salud de los niños está en juego. Las teorías conspirativas sirven para todo y en especial para fomentar el espanto y la preocupación. Toda una película de suspenso.