Poígamo militante - Cantineoqueteveonews

La turbia maraña de los sentimientos lo había llevado a simplificar su condición como polígamo militante. Sabía que su término no era el más preciso, pero encajaba mejor con el tenor de su condición. La opción de considerarse no-monógamo no era de su agrado por implicar una negación. Ser no-esto o no-aquello le resultaba incómodo. Era como si en lugar de definirse como adulto dijese que él es un no-niño. Y en cuanto al término poliamoroso, el sufijo “-oso” le resultaba demasiado cursi y afectado. Si su preferencia no estuviese señalada por el prefijo “poli-”, que indica la variedad deseada, quedaría un rebuscado “amoroso”. ¿Quién se definiría como un amoroso? O peor aún, ¿cómo un monoamoroso?

De allí, que optara por la identidad de polígamo. Le sonaba pura y brillante, aunque no implicaba la idea del matrimonio con varias mujeres. En su acepción personal estaba liberada del peso de las responsabilidades maritales con varias mujeres. Era polígamo y además militante por el serio compromiso que guardaba con su alma. Solamente un polígamo militante sabe lo falso que resulta pensar que la variedad en el amor implica irresponsabilidad.

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Pero sus treinta años habían causado estragos en su capacidad de ligar. Su estrella había perdido brillo. La opción que le recomendaban sus amigos parecía más sencilla: “Busca pareja con una App”.

Polígamo militante busca pareja

Algo debía tener claro desde el principio, no era “trash” su objetivo. Las relaciones exclusivamente sexuales le habían “arrancado la ilusión de cuajo”, como decía aquella lejana canción de Serrat. A sus treinta años, consideraba el sexo como el aliño para mantener la comida gustosa, de modo que “Pure” y su abierto enfoque sexual, no era una opción. Igual le resultaba gracioso su minimalista logo de una vulva para este “Uber del sexo”.

Otra App que tampoco le podía ayudar en su búsqueda era “Feeld”. Experiencias sexuales de más de tres parejas no calificaban para la textura de sus expectativas. Tal vez esta era la App adecuada para parejas que querían llevar su relación a un nivel superior. Pero su condición de polígamo militante no incluía compartir un lecho con dos personas desnudas.

“La materialidad implícita en las búsquedas de amor agotan al cuerpo”. Esa afirmación la había escuchado de un profesor de filosofía en la universidad. Ahora, la recordaba mientras intentaba acceder a #open, App que pretende ser una comunidad inclusiva para cualquier tipo de usuario. Y aunque los términos “abierto” y “mente abierta”, le resultaban afines a su identidad, #open resultó ser un antro cerrado. Los errores y la pesada burocracia de sus programas hicieron imposible el acceso a esta aplicación. Terminó hastiado de los intentos y con un cansancio tan físico que lo tumbó por horas en la cama.

Etiqueta poética

“Estás perdiendo tu tiempo con esas Apps”- le respondió contundente su cuñado al consultarlo sobre su búsqueda. “¿Cómo crees que conocí a tu hermana? El encuentro que generó todo fue a través de OkCupid. ¡Prueba esa la que ofrece más posibilidades para casos como el tuyo!”

En efecto, OkCupid tenía una opción para “no-monógamos”, pero para su desgracia, esa opción había obstaculizado su uso. Paradojicamente, entre 2012 y 2015, sus usuarios podían vincular su cuenta con múltiples parejas. Cuando OkCupid añadió la característica específica no monógama en 2016, empeoró la experiencia. Ahora, los usuarios sólo pueden vincularse a una cuenta. El filtro añadido a los mensajes provocó un efecto adverso. Su sueño de vincularse amorosamente a varias mujeres se volvía a alejar.

Todavía quedaba Tinder, pero lo que encontró allí fue una manada de “cazadores de unicornios”. Debía confesar que la etiqueta era bastante poética pero en verdad no es bien vista en la comunidad poliamorosa. Para un polígamo militante tampoco lo era. Mujeres cazando otras mujeres para formar un trío con sus novios no encajaba tampoco en su ya estragado corazón.

Sin App no hay paraíso

Su búsqueda infructuosa le había dejado la clara sensación de existir de manera incompleta. Su forma de concebir el amor no tenía una App y en este mundo todo debe tener una aplicación. Hay aplicaciones para casi cualquier cosa o fenómeno humano. Si algo carece de una App, entonces existe a medias. Su amor de polígamo militante era medio fantasmal por carecer de la afirmación rotunda que significa una aplicación.

Tal vez tendrá que esperar unos años más para que exista una App donde no tenga que explicar que no es monógamo ni explicar sus preferencias una y otra vez.

Por ahora, si existiese una exclusivamente polígama militante, probablemente Instagram y Facebook la bloquearían.

Por eso, tendrá que acercarse y hablar a sus parejas guardando en su mente la frase de Carson McCullers. Pronunciándola para sí como un talismán: “El corazón es un cazador solitario.”