Cantineoqueteveo News - Perro congelado en Bolivia

Fotos impactantes de un perro congelado en Bolivia se hace viral en las principales redes sociales; ocasionando conmoción en el mundo y ha impactado en las redes sociales con decenas de mensajes de preocupación por el ambiente que viven los animales callejeros en el país boliviano; temperaturas desde ayer ha alcanzado los 9 grados bajo cero.

“Es poco usual que los animales mueran de frío porque; habituados a las inclementes temperaturas, suelen buscar cobijo”, indicó el portal regional CorreoDelSur .

“A las 8:45 aproximadamente me acerqué a la fuente para fotografiar el agua congelada, pero me percaté que había algo dentro; primero parecía una chalina; pero a medida que comenzó a chorrear agua de las piletas; se fue aclarando y se notó que era un animal”, relató, Dilver Soria, periodista boliviano que encontró al perro congelado dentro de la fuente.

No obstante, la foto en su edición digital llevó a que decenas de personas se pronunciaran e hicieran énfasis; en tomar conciencia en esos nobles e inocentes animales tanto en Bolivia como en el mundo.

“sobre el descuido de los propietarios de las mascotas y la indiferencia hacia los animales callejeros“.

Llamados a conciencia en Redes sociales

De eso modo, la disputa en redes sociales por el perro congelado en Bolivia fue amplio; por una parte, algunos exigen a las autoridades regionales cumplir una ley boliviana de 2015 para la defensa de los animales contra actos de crueldad, maltrato y otros se lamentan, preguntan si el perro cayó a la fuente y no pudo salir o fue arrojado incluso ya muerto.

Aunque aun no o tiene claro cómo es que el perro terminó congelado en la fuente; una de las hipótesis que apunta es que haya querido acercarse a calmar su sed, se resbalo y cayo, debido a las bajas temperaturas su cuerpo entró en shock; ocasionando una hipotermia generalizada muriendo minutos más tarde.

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En resumen, la presencia de perros deambulantes y callejeros es muy frecuente en las principales ciudades de Bolivia; algunos de ellos son alimentados por vecinos y otros no corren con la misma suerte.