Personas transmasculinas - CantineoqueteveoNews

Definamos para empezar a las personas transmasculinas. “Personas asignadas al género femenino, pero que se identifican en algún punto del espectro de la masculinidad. No importa su status transicional y legal, su expresión de género y su orientación sexual”. (Cabral y Leimgruber).

Una consulta realizada en mayo de 2020 arrojó un diagnóstico del impacto que ha tenido la pandemia en este grupo social. En ella participaron 80 personas de diversos países de Latinoamérica. Estos fueron: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.

Los problemas enunciados se agravan si las personas transmasculinas están afectadas por otros ejes de vulnerabilidad. Es decir, migrantes o personas privadas de libertad. En muchos casos se trata de problemas preexistentes, agravados por las medidas adoptadas por cada estado frente a la pandemia.

Personas transmasculinas en pobreza

Para este grupo social, la capacidad de mantener sus ingresos se ha visto seriamente afectada. Esto ha incidido en el acceso a necesidades alimentarias, médicas y habitacionales.. La reducción de jornadas laborales y los despidos han afectado a quienes trabajan o trabajaban formalmente como asalariados.

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Les que han podido dar continuidad a sus oficios pese a las medidas de aislamiento, han visto reducidos sus ingresos y no han podido protegerse cumpliendo con la cuarentena. Los que no tuvieron la posibilidad de seguir trabajando, no tienen ingresos.

Precaria salud

La salud es uno de los contextos de mayor vulnerabilidad para las personas transmasculinas en Latinoamérica. Falta de cobertura médica para acceder a tratamientos, maltratos y la carencia de hormonas son parte de sus problemas cotidianos. Igualmente sucede con el acceso a servicios de salud mental que estén capacitados para dar asistencia respetuosa y no patologizante.

Adicionalmente, se han aplazado citas médicas, se han interrumpido tratamientos hormonales y se han suspendido cirugías. A todo ello se suman condiciones socioeconómicas insuficientes para garantizar una supervivencia digna.

Violencia familiar y de pareja

Muchas personas transmasculinas viven con familias que no respetan su identidad de género. Estas personas reciben violencia de manera rutinaria, en muchos casos violencia correctiva, por parte de sus parientes. La situación de confinamiento obligatorio ha agravado las situaciones de violencia familia. Esto implica un riesgo sobre todo para personas que no son económicamente autónomas.

Este problema tiene la particularidad de que rara vez es reconocido como tal. En general, la violencia de pareja se identifica como un tipo de violencia sólo experimentado por mujeres y ejercido por varones. En este reparto, las personas transmasculinas sólo podrían ser perpetradoras de la violencia pero nunca víctimas. Así, al experimentar este tipo de violencia física y verbal en situación de aislamiento, no cuentan con el apoyo adecuado.

Pico y género

El criterio de sexo ha sido establecido como método de restrcción de circulación en espacios públicos. Su aplicación ha sido llamada “Pico y Género” ,La medida ha sido denunciada por organizaciones sociales de personas transmasculinas como violatorias de los Derechos Humanos. Por una parte, arriesga la vida, integridad física y salud mental de estas personas. Además abre una ventana de vulnerabilidad al contagio del Covid-19 basado en la identidad y expresión de género.

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Los problemas identificados tienen como base dos aspectos fundamentales. Uno de ellos constituido por la clasificación binaria de la población con base en la categoría de sexo. Y a esto se le suma el uso de la clasificacón como criterio sospechoso de discriminación.

En este contexto, se ha exacerbado el abuso policial y la discriminación basada en la identidad y de género. Las personas transmasculinas han sufrido violencia física, verbal y psicológica legitimada través del discurso de incumplimiento del “Pico y Género”.