Pacientes asintomáticos - Cantineoqueteveonews

Mientras el mundo intenta evitar la propagación del coronavirus, muchos pacientes asintomáticos andan por ahí como si nada.

Se trata de un verdadero misterio y aunque hasta la fecha no hay datos concluyentes, se estima que 4 de cada 5 pacientes son asintomáticos. Es decir que el 80% de los infectados con el letal virus tal vez ni siquiera se enterarán de que alguna vez fueron portadores.

Por lo pronto los expertos consideran que la letalidad se incrementa en personas mayores y con patologías de base. En especial con afecciones de carácter pulmonar, hipertensión o diabetes.

Puedes leer: Sexo en cuarentena: El código QR se impone entre parejas ocasionales

Los científicos de todo el planeta tratan de hallar una respuesta a este enigma. Por desgracia la COVID-19 lleva al otro 20% de la población al hospital y tal vez a la tumba. Algunos especialistas atribuyen el fenómeno de los pacientes asintomáticos a las características genéticas y ala dosis de la carga viral que infecta al individuo.

El misterio también podría estar vinculado a una respuesta inmunitaria excesiva. Otra incógnita indica que las mujeres sufren en menor proporción que los varones. Se cree que tienen una respuesta antiviral más potente debido a una  molécula que reconoce el RNA del virus.

Pacientes asintomáticos

La gran interrogante de los médicos refiere por qué hay algunos pacientes más graves que otros. Los estudios preliminares señalan que tal vez se debe a una respuesta inmunitaria deficiente en la primera fase de la enfermedad. Después el cuerpo genera una tormenta de citocinas inflamatorias que bloquean los fármacos antiinflamatorios.

Una nueva evidencia científica señala que el coronavirus se propagó en China por pacientes asintomáticos. Unas bombas biológicas ambulantes que desconocían el daño que causaban a su paso. Dos de cada tres contagios de la Gripe China fueron provocados por personas que no presentaban síntomas.

«La explosión de casos de COVID-19 en China fue impulsada en gran parte por personas con síntomas leves, limitados o sin síntomas, que no fueron detectadas», dijo en un comunicado Jeffrey Shaman, profesor de ciencias de salud ambiental en la Universidad de Columbia.

Luego el país asiático intentó ocultar la enfermedad y estalló la pandemia que mantiene al mundo de cabeza. Después que se  impusieron restricciones a los desplazamientos y se acordaron otras acciones, se ralentizó la propagación del virus.  Sin embargo, ya era demasiado tarde para la humanidad.

El genio fuera de la botella

En síntesis los especialistas señalan que los pacientes asintomáticos esparcen el virus sin darse cuenta. Por ello las autoridades sanitarias intentan frenar la propagación del coronavirus con medidas estrictas. Además instan a los ciudadanos a practicarse test para descartar o confirmar si están enfermos.

Por ello se cree que el número real de contagiados en el planeta es mucho mayor al de las cifras oficiales. Mucha gente anda por ahí y no es consciente que tiene el virus y lo transmite sin saberlo. El profesor Shaman, citado por The New York Times, lo califica como “transmisiones sigilosas”.

Puedes leer: IOTA: Nanohospitales serían prolijos en mantener la salud humana

Frente a los pacientes asintomáticos los epidemiólogos recomiendan mantener el «distanciamiento social». De allí surge el debate de reabrir las actividades económicas y académicas. Podría surgir una segunda ola sin que el mundo disponga de una vacuna eficaz.

En Italia se disminuyó la propagación en más del 90% en 10 días al aislar a las personas que eran sintomáticas y las que no tenían síntomas. Así lo reveló un estudio de la Universidad de Florencia. Lo cierto es que el coronavirus pudiera estar más propagado en el mundo de lo que algunos pudieran creer. El genio está fuera de la botella.